Wagner Kreusch | Río flotante
Cualquier idea que planteemos en relación a nuestro futuro debe tener en cuenta al agua. Wagner Kreusch va un paso más allá, convirtiéndola en protagonista de su instalación y planteando un diálogo entre naturaleza, arquitectura y memoria cultural, invitándonos a repensar nuestra relación con ella desde la memoria del pasado y la urgencia del presente.
Una compleja estructura de cañas de bambú se sostiene sobre la fuente, como una ola vegetal y orgánica que hace un guiño a las formas curvas de los arcos del patio. En ella, una planta tan común en los patios cordobeses como la aspidistra se convierte en un homenaje a la técnica india del beehive, que utiliza vasijas cilíndricas de terracota para enfriar el agua y el ambiente, un sistema parecido al del botijo español.
Gracias a la flexibilidad y resistencia del bambú, el resultado es una estructura monumental que, al mismo tiempo, conserva la ligereza de lo efímero. Kreusch logra una experiencia sensorial y poética, un espacio donde el espectador puede sentir la fragilidad del agua, su poder transformador y carácter esencial para la vida.
Carpintería metálica: SALMA