La Musa de las Flores | Jardín sin tiempo
Un recorrido por tres estancias simboliza el camino a la plenitud, a la comunión con la naturaleza, único futuro posible. Inspirada en las visiones del Paraíso presentes en tradiciones cristianas (el Edén del Génesis), persas (pairidaēza, el paraíso como jardín cerrado) e islámicas (los siete recintos que esperan en la otra vida), la artista invita al visitante a dejarse llevar por un paisaje cargado de simbolismo.
La primera estancia, a la izquierda, marcada por un gran árbol seco rodeado de flores amarillas, representa el pasado y los apegos que deben superarse. La segunda, dominada por un gran reloj de sol, nos pone frente al espejo del presente y su vitalidad, remarcada por el color rojo. El recorrido culmina en una última instancia, el futuro, un jardín floreado que representa el estado de la iluminación del ser y su conexión profunda con Dios. Pero, ojo, el paraíso no está asegurado: solo la consciencia del pasado y del presente darán las claves para nuestro futuro.
“No nos limitemos a repetir el pasado y hagamos verdad la realización plena de un ideal presente no solo en las religiones, sino también en muchas de las utopías humanas.”
Gabriela Salazar
Carpintería metálica: SALMA
Metalistería: El Arcángel Industrias Metálicas
Cerámica: Gema Muñoz